Hay algo profundamente inquietante en observar cómo el dinero que guardas con tanto esfuerzo se desvanece silenciosamente entre tus dedos. No es un robo convencional, no hay asaltantes ni alarmas. Es algo mucho más sutil, más insidioso: una erosión constante del valor que creías tener.
Cada vez que los precios suben, buscamos culpables. Señalamos a los supermercados, a las empresas, a los intermediarios. Pero la verdad es más incómoda: no es que las cosas cuesten más, es que tu dinero vale menos. Desde 1913, el dólar ha perdido el 99% de su poder adquisitivo. Y solo desde 2020, otro 20% se ha evaporado mientras los políticos nos aseguran que "la inflación está bajo control".
El Truco que Cambia el Juego
Los gobiernos han descubierto el arte de gastar lo que no tienen. Déficits históricos, deuda creciendo más rápido que la economía, promesas que se financian con una imprenta que nunca descansa. Se llama dominancia fiscal, y básicamente significa que el gasto público se ha vuelto una adicción sin cura aparente.
Las consecuencias son predecibles: mucho más dinero circulando, y una cantidad de bienes que no crece a la misma velocidad; el resultado matemático es inexorable: tu dinero se diluye.

Aquí surge la gran división de nuestro tiempo. Los que tienen activos, como viviendas, acciones e inversiones, encuentran refugio. Los que solo tienen nómina, asisten al espectáculo de su empobrecimiento gradual. Los baby boomers lo entendieron y compraron activos. Los millennials heredan inflación.
La Revelación Esencial
La verdadera riqueza nunca vino de tu salario. Viene de lo que haces con lo que te sobra. Y, sobre todo, de tener algo que no pueda imprimirse.
Mientras los gobiernos imprimen promesas, los mercados imprimen realidad. Por eso en Valores en Alza no confiamos en discursos, confiamos en modelos. Nuestro sistema no especula con el futuro; se prepara para él, buscando proteger y hacer crecer el patrimonio real mientras construye una renta significativa.
Porque si no puedes controlar el valor del dinero, sí puedes controlar dónde lo inviertes.
Descubre el Método Valores en Alza y aprende a convertir la incertidumbre en oportunidad.
Cada vez que los precios suben, buscamos culpables. Señalamos a los supermercados, a las empresas, a los intermediarios. Pero la verdad es más incómoda: no es que las cosas cuesten más, es que tu dinero vale menos. Desde 1913, el dólar ha perdido el 99% de su poder adquisitivo. Y solo desde 2020, otro 20% se ha evaporado mientras los políticos nos aseguran que "la inflación está bajo control".
El Truco que Cambia el Juego
Los gobiernos han descubierto el arte de gastar lo que no tienen. Déficits históricos, deuda creciendo más rápido que la economía, promesas que se financian con una imprenta que nunca descansa. Se llama dominancia fiscal, y básicamente significa que el gasto público se ha vuelto una adicción sin cura aparente.
Las consecuencias son predecibles: mucho más dinero circulando, y una cantidad de bienes que no crece a la misma velocidad; el resultado matemático es inexorable: tu dinero se diluye.
Aquí surge la gran división de nuestro tiempo. Los que tienen activos, como viviendas, acciones e inversiones, encuentran refugio. Los que solo tienen nómina, asisten al espectáculo de su empobrecimiento gradual. Los baby boomers lo entendieron y compraron activos. Los millennials heredan inflación.
La Revelación Esencial
La verdadera riqueza nunca vino de tu salario. Viene de lo que haces con lo que te sobra. Y, sobre todo, de tener algo que no pueda imprimirse.
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Porque si no puedes controlar el valor del dinero, sí puedes controlar dónde lo inviertes.
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